Obsesión por "Sabiduría"
Siendo sincero, me mataste, me aniquilaste, y como siempre me fulminaste; pero al mismo tiempo con sólo mencionarme sin nombrarme me devolviste la vida. He estado ocupado éstos días escépticos barajando algunas cartas, algunos poemas, algunas fotos... Me he dado cuenta que estaba cansado sí, cansado de ver lo mismo de añorar lo que algún día simplemente perdí al igual que a ti. Me cansé de sufrir por ti. En aquel instante me di cuenta de que ya no importabas, ya no dolías, ya habías muerto, sólo eras un recuerdo, por cierto, un recuerdo viejo, un recuerdo antiguo, un recuerdo amargo. Pero por desgracia recordé algo, recordé que tengo una obsesión por lo viejo, por lo antiguo, por lo amargo. Y justo ahora que no te tengo es cuando más te tengo porque te has vuelto poesía y hemos dejado de poseernos. Que mala suerte la mía.