Entradas

Mostrando entradas de octubre, 2017

El Oteador

Llevo años contemplando percibiendo la vida pasar estoico, sin piedad el tiempo transcurrió sin cesar. Ha teñido de tristeza mi piel y erosionado mi fe también, solía susurrarme al oído hoy solo reina quietud. Me desmorona en otoño... caen lentamente a mis pies esquirlas de lo que fui, el sedimento de vástagos. Desapercibido sucedí. Jamás hablé con alguien hacinamiento por doquier sólo yo y mis hojas fatal levedad. Noventa años cumplí por fin alguien acudió a mí eran seres similares los solía observar a pasar hasta que empezaron a cambiar. Mis raíces se estremecieron sierras me esparcieron un estruendo me apagó la muerte por fin me abrigó.

Desprendido

Sostengo a penas mi rastro pues nostalgia a solas y fervor al pensar sin embargo no me puedo quejar. No espero a nadie Ni nadie me espera Arrastro más de lo que se ve aunque en esta profundidad desvío la mirada al pasar porque no hay ojos que encontrar. Fidedigno es mi pesar a decir verdad no doy para más escondido me hallo, fugitivo encallado en la tempestad. Naufrago entre arrecifes y corales hinchado de tanto varar mi vista se nubló ya no puedo respirar. Soy uno con el mar me fundí en su inmensidad no hay devotos para llamar sólo una animita para llorar.