Anodino
Cobijas en ti aquel deseo punzante, que te recuerda en qué fallaste, palpitando cual corazón delatante. Sin menguarte, porque en esto sabes gobernarte. Recapacito mientras el último crepúsculo me anuncia: que ya es muy tarde para amarte y muy pronto para olvidarte. Pero qué sabes tú de lealtades, pues sin exaltarte el puñal me clavaste. Y con impaciencia, tus orgasmos se volvían ríos con los míos y mi brío no es más que mi corazón frío, detenido por el tibio regocijo de sentirte más que a nadie. ¿Sabes? errar en verdad no nos hace mas que iguales, sólo piénsalo... vivimos en distintas realidades. Resultaste ser el recuerdo sobre el que pienso desde lejos porque si me acerco acabaré en llamas como las alas que cortaste cuando me llamabas desde tu cama apartada y acompañada por mis flamas que se aplacaban por la piel de otro querer, que resultó ser lo que culminó con nuestros dramas y sin penas, nuestras almas se apartaban para dar comie...