El Patas Negras
A él no le interesaba mucho este nombre, estaba demasiado ocupado imaginando cómo estar con ella fuese como fuese como para importarle una etiqueta así. Realmente se desvive por ella, enhebra bastos y complejos métodos de tenerla a su lado, diría que hasta sofisticados pero ninguno con éxito. Es cierto que desde las sombras se trabaja mejor aunque si tú eres esa sombra poco y nada podrás lograr. Como él miles antes pero no convencían, el patas negra está maldito, lleva consigo una cruz que no sólo pesa y arde sino que agobia y consume. No lo compararía con una droga, al menos de ellas hay rehabilitación... Con el trascurso de los años los patas negras fueron degradados a ser los que disponían cierto quiebre en las relaciones, siendo repudiados y hasta silenciados. Pero el que ha sido patas negras sabe que es algo más allá de un simple deseo carnal por saciar o la excusa perfecta de una desmoronamiento, ¡No!. No hay sujeto más pasional que éstos, pacientes como una montaña esper...