El Patas Negras

A él no le interesaba mucho este nombre, estaba demasiado ocupado imaginando cómo estar con ella fuese como fuese como para importarle una etiqueta así. Realmente se desvive por ella, enhebra bastos y complejos métodos de tenerla a su lado, diría que hasta sofisticados pero ninguno con éxito. Es cierto que desde las sombras se trabaja mejor aunque si tú eres esa sombra poco y nada podrás lograr.

Como él miles antes pero no convencían, el patas negra está maldito, lleva consigo una cruz que no sólo pesa y arde sino que agobia y consume. No lo compararía con una droga, al menos de ellas hay rehabilitación...

Con el trascurso de los años los patas negras fueron degradados a ser los que disponían cierto quiebre en las relaciones, siendo repudiados y hasta silenciados. Pero el que ha sido patas negras sabe que es algo más allá de un simple deseo carnal por saciar o la excusa perfecta de una desmoronamiento, ¡No!. No hay sujeto más pasional que éstos, pacientes como una montaña espera sus nevazones, inquietos como un manojo de nervios, centelleantes como una lluvia de asteroides. Es que supiera usted lector que no hay amor más intenso que el ilegal, dotado de terciopelo, oculto entre las sombras del alma y vigente en la almohada del mismo.

Ser el renegado tiene sus balances, y su carta mejor jugada. Él sabía que ella pronto volvería pero ¿cuándo? si hasta ayer todo parecía una agonía, se intoxicó de una sobredosis de ti, no podía siquiera dormir porque el fantasma de tu ausencia  lo torturó tanto o más que tú. En vano su orgullo sucumbió pues qué más esperas si alimentó por años la yaga de ustedes, su conjunta historia, de su amor penumbroso que intacto mantuvo tras ya tantos devenires.

Intenté ayudarlo con todas mis fuerzas pero ya no me oía, no podía escuchar mas que no fueras tú. Recuerdo perfectamente largas conversaciones con él, es como si estuviera bajo el presagio de una tragedia griega donde feliz vivía empobrecido de demás emociones, si hasta dejó de sentir, se veía siniestro y vacío, poco pude hacer.

Ingrato y ruin podía ser el suplicio que lo sometía pero jamás dejó de amarte, de anhelarte y endiosarte, sólo para sentir una vez más esa complicidad que el mundo no conocía, si moría de ti creo que era su dolor mas honesto y hermoso, inconmensurable. Tristeza regía en su legión de cordura mientras fugas de esta se esparcían por sus cimientos provocando la huida de pasiones lejanas que ya ni recordaba, si hasta cuando colapsaba era de ti. Y entre esas escurridizas memorias se erguía una empolvada, una donde eran, ya ni recordaba esos tiempos donde se fundían en uno y se dejaban llevar por la brisa mas insospechada para mezclarse y varar en un viejo álbum de fotos que atesoraba como su alma marchita. 

En ese álbum caían historias cósmicas que a priori son irremediablemente pasado y que pesan como el mundo sobre Atlas, pero una recalca, una estela de un fragmento de su apabullado inconsciente, descansa en el ceno de su locura, una foto donde se aman y no había más. Sus palabras sin fuerzas se escurrían en ecos donde resonaba tal vez tu nombre, que sólo él podía oír.

Pero su espera cumplió.

..."Hoy volviste, esperé tanto esto que no podía ni pensar claramente, tartamudeé hasta decir basta. No habías cambiado en nada, tu anochecido pelo seguía baluarte para apaciguar al día igual que la primera vez que nos conocimos y creaste la noche. Hablamos sobre eso y tan irreverente como tal me congelaste al preguntar:

                                                 - ¿Cuántos años tiene ese día?

                                                 -Toda mi vida y la tuya.

Es que cuando estábamos juntos todo se volvía anacrónico y anatópico, no existía nada más que nosotros, y te juro que valió la pena todo el martirio, pero debías partir, no te detuve hay quienes lloran tu nombre en tu hogar, total siempre hemos sido así, esporádicos. Me necesitabas, lo pude notar en tus miradas, ojalá todo hubiera sido distinto, hoy llegaste y hoy te vas y mañana no habrá"...

Y fue todo lo que pude rescaté de él, el álbum, su última memoria y una nota que decía:

"El abrazo de la oscuridad es dulce, deja que la oscuridad absorba tus penas por siempre".


Comentarios

Entradas populares de este blog

Cuadrado y Círculo

Derecho a Recordarte

"Futuro Bonito"