Dead Flowers
Siempre me quedará aquél juramento que hicimos en ése lugar que es tan banal hoy. ¿Qué pasó con esas promesas que llevamos a cabo juntos?, más que juntos unidos.
A pesar de todo sigo cumpliendo nuestra maldita promesa, sé que ni si quiera la recuerdas, es obvio porque yo me quedé, simplemente me quedé y tú partiste. Y ahora debes tener un sin fin de promesas con él.
Pero sabes, una sola palabra hubiese bastado para salvarme. Una sola. Una llamada, una caricia, algo. Un indicio de preocupación, de que te importaba. De que querías que siguiera vivo. Pero hiciste oídos sordos, te hiciste a un lado. No me escuchaste.
Siempre fui contigo la clase de imbécil que no dice las cosas porque al hacerlas se decían solas. Pero... ¿para qué?, para que las flores que iniciaron nuestra historia se estén pudriendo en un florero olvidado o quizás en un basurero o simplemente atrás, atrás de ustedes, tras su sombra.
No te amaré para siempre, pero por mientras lo hago en señal de que tú sí estás viva para mí, te hago existir cada puto día de mi existencia, sé que es degenerativo para mí recordarte pero siempre te ando buscando sobre todo cuando cierro los ojos.
Esperaría cien vidas más para poder caminar una vez más contigo, porque la paciencia es un árbol de raíces amargas pero de dulces frutos.
Pero por mi bien destruiré lo que me destruye, desaparece...
Volver a comenzar.
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