Tarareando en La Menor
Escuchando un par de discos viejos que me prestaste y que jamás te devolví, me golpeó una inesperada nostalgia, atiné en seguida a silenciar el pesar, para variar un poco puse la radio y fue tal mi sorpresa que te colabas en la canción y tarareabas como de costumbre aquel blues añorado por nosotros unos años atrás, para serme sincero ya es recurrente en mí esta tragedia de doble filo, ahogo mi melancolía en un vaso con algún licor a mano y lo vacío tal como irónicamente solías hacerlo conmigo. Aún no sé como arrancarte de las cosas y siento que así está mejor. Hubo un tiempo en que quise exorcisarte de mi pasado y de mi presente, me interrogaba de cómo tan fácil y voraz me olvidaste. De mí sólo nacían respuestas subterráneas y destructivas, por cierto que que te he llamado de muchas maneras este pragmático y último tiempo; sólo dejo dos que son calcados e intrínsecos en ti: te llamo loca y te llamo soledad. Y yo sigo hasta el día de hoy tarareando aquel blues de nuestro perdido amor.
Comentarios
Publicar un comentario