Tras días de meditarlo, concluí que jamás estaremos juntos, es obvio, tú vienes de un camino pedregoso con lianas que aún te aferran a ese acantilado al cual deseas caer inconscientemente.
Bueno y yo sigo con la mochila del miedo a arriesgarme, ¿para qué herirnos?, si ambos sabemos que estamos solos y sólo queremos una compañía grata.
¿Tienes miedo a estar sola?, francamente yo sí,
no te quiero ni te amo, pero eso no sólo nace, también se aprende.
Sé que jamás te necesitaré, aunque no lo creas, es cierto que tengo una guerra de ideas cruzabas en mi cabeza de como afrontar esta situación.
¿Si me dejo caer simplemente?, mejor prevenir que curar. Tú aún piensas en él; yo todavía pienso que ella algún día valorará todo lo que hice por ella.
Deberíamos tratar de olvidar tantas preocupaciones anexas y preocuparnos por lo de nosotros, ¿no crees?, ¡no!, en qué estaba pensando.
¿Sentirás alguna llama pequeña de cariño hacía mí?, creo que yo sí por ti, bueno, al final creo que deberíamos preocuparnos de disfrutar más que en criticar y tratar de hacer durar ésto.
Muchas veces los mejores comienzos llegan de los peores finales.

¿Me acompañas?...

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Cuadrado y Círculo

Derecho a Recordarte

"Futuro Bonito"