Presa/Cazador

                                         

Fui presa y blanco de aquel subterfugio en cual me hiciste vivir un hechizo tan eficaz y destructivo que a pesar de saber sus partes y características caería cien veces, más una. Me mantenías anestesiado de la realidad porque según tu paraíso personal era que fervientemente estuviéramos juntos de una u otra forma. Aún me es difícil de entender que a pesar de que siempre supe todas tus artimañas me dejé caer en tal tortura, analizo y evalúo mi conducta autdestructiva y llegué a dos conclusiones:

a)Mi nivel de credulidad es tal que una pigmea angelical me puede usar de títere.
b)Te amo tanto que aunque sea de una forma incorrectamente moral y ética, soportaría eso y mucho más con tal de amanecer a tu lado.

Siempre fui la presa indefensa y sumisa que acataba todas las resoluciones de la sometedora sin chistear. Asumía la tiranía de su actuar que a pesar de ser absolutista me cautivaba ese aire de abochornada y enamorada dictadora.

Pero la revolución de mi alma, con aires autóctonos y de libertad invirtieron los papeles; tal fue la situación que mi adaptación y evolución fueron tan veloces que convertí a la historia en sombra, me aparté del ciclo vicioso y por tanto lo veía de un segundo hasta tercer plano y lo transformé. Tal director de teatro cambié los repartos, era tu turno, ahora eres presa y yo seré tu depredador.

Depredador de hazañas pecaminosas y dionisias, actos libidinosos como piedra angular, el guía es el libre albedrío, todos ellos son mis secuaces y me arengan a capturarte, no eres más que una pequeña niña perdida, la balanza está a mi favor por eso quiero disfrutar ésto. Raudamente te perseguí hasta que cedieran tus piernas de tanto correr, estabas servida  que benevolencia y/o misericordia podría tener por ti mujer si de dos estocadas me quitaste mi alma y mi fe. No titubearé en retribuirte la cacería anterior. Te asecho de cabo en cabo, leo cada parámetro de tu piel, puedo llegar a oler el hedor de hembra en celo que desprendes, percibo el espíritu de fiera acorralada, retumbas los cimientos con el son del latir de un corazón pavoroso. Mujer indefensa, eres tan mía que podría hacer y deshacer contigo. Pero bueno dejémonos de entretiempos, postergué demasiado éste ansiado momento...

...()...

Fui demasiado lento, a pesar de ser cazador y tú la presa, no me di cuenta que mi más grande competencia esperaba a que bajara la guardia y arrebatarme la gallina de los huevos de oro. Tan imbécil y piadoso que fui, por culpa de tal error otro te obtuvo, lo más probable que siempre fue ése su plan, entonces... jamás controlé y transformé la situación sólo fui un medio con aires de independencia que inmerso se encontraba en el plan de otro cazador aún más maquiavelico y terminé siendo presa otra vez, que destino más maldito; vaya vida más azarosa y pérfida que me ha tocado, destinado a perder hasta mis entrañas por culpa de ese  dúo premeditado. No me queda más que el básico consuelo de haberte tenido un par de meses conmigo, sólo para que él llegara de su retiro y yo cual sagaz centinela cuidé su propiedad y con descaro y agudeza me dejó en la ruina. Sé que te extrañaré más de lo debido ágata de mis noches, pero no hay día que no  encienda la noche, por tanto me refugiaré en el día junto al sol cándido y huiré de la apaciguante luna.

Sólo me queda por decir cuídate la espalda porque aquella presa nació siendo depredadora, y te desgarrará tal como lo hizo con el estropajo que tengo por cuerpo y témpano por corazón.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Cuadrado y Círculo

Derecho a Recordarte

"Futuro Bonito"