Sin Retorno -Aparente-
Se ven bien de la mano, debo admitirlo;
se nota que sus miradas son de cómplices,
es como si se conocieran de antes, lo que causa
en mi la fastidiosa reacción de tristeza, creo que
te robé tiempo o tú lo mataste conmigo, sólo para recibir el premio mayor.
Pero ésto me pasa siempre, es raro llamarlo costumbre, pero así es, tranquila, no te preocupes por mí, ésto es más que normal en mi vida, la decepción es mi compañera de cama, como él el tuyo.
Déjà Vú; tú y yo nos hemos separado antes, sabía que pasaría, pero el tiempo es tan raro, que decidí ver que pasaba, una tragedia premeditada.
En el fondo no te deseo lo mejor, te mentiría, de verdad espero que fracases, te quiero acá, de mi lado.
Ni un millón de palabras te traerían de regreso, lo sé, porque te las dije. Y tampoco un millón de lágrimas. Lo sé porque también te las lloré.
No quiero que nadie sepa ésto, que escribo en la oscuridad tu nombre, no quiero que nadie se entere, que nadie me mire a las cuatro de la madrugada pensándote como loco, lleno de ti, enamorado, ciego, derramándote, robándote para mi inspiración. Digo tu nombre con todo el silencio de la noche, lo grita mi corazón amordazado por el orgullo, lo repito una y otra vez.
Ya vago es el recuerdo de la última vez que no vimos, dichosos que fuimos, llega a ser tan cruel la idea que siempre volveremos el uno al otro pero con el leve hincapié de que el final será una y otra y otra vez el mismo.
Para concluir
no me queda más que decir
salud por tu porvenir.
Comentarios
Publicar un comentario