Amor y/o Felicidad
Es una dualidad que muchos creen que van de la mano como si uno no pudiera existir independiente del otro o viceversa.
Son dos caminos que se trazan paralelamente y en ocasiones se entrelazan como si de un romance se tratara. Por un lado amar es una emoción, lo que quiere decir que nace de instantes, estímulos, reacciones (una sinapsis química) mientras la felicidad es un sentimiento el cual es mas prolongado y educable.
¿Qué quiero decir con esto?...
Que el amor es como la lluvia, depende de ciertos factores para que se dé, en cambio la felicidad son las nubes previamente asentadas en el lienzo que llamamos cielo.
Pretender controlar este clima resultaría nefasto pues la mayoría de las veces se da como resultado de un sinnúmero de cosas que puedes tener presentes o no. Una serie de hechos se desencadenan para que haya felicidad (según yo inherentes a nuestra voluntad) o su afanada contra-parte Infelicidad. Sin embargo está basada en el telar de decisiones que tomamos.
Porque si hablamos del amor ¿hay cabida para el control? ¡Qué absurdo sería!. El amor funciona sin ninguna precaución, como que no quiere la cosa y en un segundo está lloviendo.
No elegimos a quien amar, está fuera de nuestro alcance y entendimiento. Por ejemplo nacemos en una familia (tenemos que amarlos) lo que no significa que seamos felices con ellos. Por el contrario podemos elegir lo que nos brinde felicidad: un recuerdo, un lugar, una persona e incluso la soledad.
Puedes decidir ser feliz pero jamás amar o ser amado ya que el primero es una construcción personal basada en la experiencia mientras el segundo es una tormenta. No me malinterpreten, sólo hago distinciones, puesto que mi intención no es menoscabar el uno o el otro, menos lo que tú creas/sientas sino dar a conocer mi perspectiva sobre esta dicotomía. Porque si me lo preguntas a mí, odio tener el control, soy feliz porque aprendí pero amar es un caos, amar es azar, amar también es libertad, libertad sobre el control.
Pero, ¿cómo sabemos que somos felices? (el amor arde en sí y la felicidad duerme). Es un ciclo, apacible y llano; el tiempo del ser humano no es circular, sino que trascurre en una trayectoria recta. Ese es el motivo por el cual no podemos ser realmente felices, porque la felicidad es el deseo de repetir.
En cambio el amor es irreversible y lineal, nunca volverás a amar como amaste o amarás. No hay retorno pero sí un final y un nuevo comenzar para decidir si ser feliz o amar.
Son dos caminos que se trazan paralelamente y en ocasiones se entrelazan como si de un romance se tratara. Por un lado amar es una emoción, lo que quiere decir que nace de instantes, estímulos, reacciones (una sinapsis química) mientras la felicidad es un sentimiento el cual es mas prolongado y educable.
¿Qué quiero decir con esto?...
Que el amor es como la lluvia, depende de ciertos factores para que se dé, en cambio la felicidad son las nubes previamente asentadas en el lienzo que llamamos cielo.
Pretender controlar este clima resultaría nefasto pues la mayoría de las veces se da como resultado de un sinnúmero de cosas que puedes tener presentes o no. Una serie de hechos se desencadenan para que haya felicidad (según yo inherentes a nuestra voluntad) o su afanada contra-parte Infelicidad. Sin embargo está basada en el telar de decisiones que tomamos.
Porque si hablamos del amor ¿hay cabida para el control? ¡Qué absurdo sería!. El amor funciona sin ninguna precaución, como que no quiere la cosa y en un segundo está lloviendo.
No elegimos a quien amar, está fuera de nuestro alcance y entendimiento. Por ejemplo nacemos en una familia (tenemos que amarlos) lo que no significa que seamos felices con ellos. Por el contrario podemos elegir lo que nos brinde felicidad: un recuerdo, un lugar, una persona e incluso la soledad.
Puedes decidir ser feliz pero jamás amar o ser amado ya que el primero es una construcción personal basada en la experiencia mientras el segundo es una tormenta. No me malinterpreten, sólo hago distinciones, puesto que mi intención no es menoscabar el uno o el otro, menos lo que tú creas/sientas sino dar a conocer mi perspectiva sobre esta dicotomía. Porque si me lo preguntas a mí, odio tener el control, soy feliz porque aprendí pero amar es un caos, amar es azar, amar también es libertad, libertad sobre el control.
Pero, ¿cómo sabemos que somos felices? (el amor arde en sí y la felicidad duerme). Es un ciclo, apacible y llano; el tiempo del ser humano no es circular, sino que trascurre en una trayectoria recta. Ese es el motivo por el cual no podemos ser realmente felices, porque la felicidad es el deseo de repetir.
En cambio el amor es irreversible y lineal, nunca volverás a amar como amaste o amarás. No hay retorno pero sí un final y un nuevo comenzar para decidir si ser feliz o amar.
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